Ayer se llevó a cabo el Super Bowl LX, proclamando como mericido campeón a los Seahawks de Seattle, quienes presentando una excepcional defensiva, reclamaron el trono que lo certifica como el mejor equipo de la temporada. Paralelamente, el glamour, la fama, la gastronomía y la riqueza, prepararon el terreno para su propio encuentro, teniendo como principal protagonista a Benito Antonio Martínez Ocasio, ante más de 130 millones de espectadores ofreciendo una actuación histórica, que desafió todas las lógicas de la industria con un show íntegramente en español y $0 en su contrato, ejecutando una de las jugadas más estratégicas y brillantes del año.
El truco de los $0 que genera millones
Bad Bunny no cobró nada directamente de la NFL, el verdadero negocio viene después. Su catálogo ya genera unos $788,500 semanales en EE.UU y tras el show, se proyecta que esa cifra se duplique a $1.7 millones. La exposición ante 130 millones de espectadores fue nada más un multiplicador de riqueza masivo. No necesita el cheque de la NFL cuando el escenario (in situ y en el internet) es su banco.
Rompiendo todos los récords
Bad Bunny no solo buscó superar la audiencia de Kendrick Lamar (2025), sino batir el crecimiento típico de ventas post Super Bowl. Mientras el promedio de la industria es un 60% de aumento, él apunta a un 115%. Este músculo se construyó en 2025 con más de 30 conciertos en Puerto Rico, una Residencia que fue el ensayo perfecto para dominar el gran momento.
Apple Music y el “Caballo de Troya” latino
Detrás está Apple Music, que invirtió $50 millones no por amor al arte, sino como una movida calculada. Bad Bunny fue su “Caballo de Troya” para conquistar el mercado latino, el de mayor crecimiento especialmente en el segmento de 16 a 35 años. Con él como cabeza, Apple busca arrebatar usuarios a Spotify usando sus nuevos hits como imanes de fidelización.
La estrategia de la escasez: EE.UU. como invitado especial
En 2026, el Super Bowl será su única presentación en suelo estadounidense. Al excluir a EE.UU. de su gira mundial en protesta contra políticas migratorias, ha convertido esta aparición en un bien escaso y ultravalioso. La NFL lo eligió por mercado y expansión, pero usa la plataforma para enviar un mensaje político y muchas veces enigmático, precisamente para provocar lo que estamos haciendo todos: Hablar de él (bien o mal) sin parar.
Romper el techo de cristal: Todo en español
Por primera vez, el show de medio tiempo fue íntegramente en español, su impacto fue tan grande, que se reporta un incremento de un 35% en usuarios de Duolingo una semana antes de su presentación, generado a su vez, críticas de sectores conservadores como el mismo presidente Donald Trump.
En lo personal, Bad Bunny me parece un artista con evidentes limitaciones como cantante, su interpretación en vivo fue muy deficiente, pero eso no impide reconocer que quizás el show más estadounidense que existe, fue sacudido por un boricua que ya es un fenómeno internacional sin freno, convirtiéndose en una de las marca más poderosas en el mundo del entretenimiento. Sin duda, los tiempos han cambiado, el arte tiene ahora un espectro tan ámplio que su valorización es tan subjetiva que los buenos músico, los buenos bailarines y los buenos intérpretes ya están en peligro de extinción.
Como dijo el propio Benito, “Lo único más poderoso que el odio es el amor, juntos, somos América” y eso debo reconocer, fue lo mejor de su presentación.





